Endoscopios de inspección para energía y minería

Boroscopios y cámaras de empuje para la inspección de turbinas, calderas y planta

Suministramos equipos de inspección no destructiva, incluidos videoboroscopios, fibroscopios y cámaras para tuberías, para trabajos de generación eléctrica y minería. Inspeccionar un componente en su sitio es lo que permite planificar el mantenimiento según su estado real.

También realizamos nosotros mismos la inspección, en las instalaciones del propio cliente. Uno de nuestros técnicos lleva la sonda hasta la turbina o la tubería donde está y entrega las imágenes registradas a quien esté planificando la parada.

Inspección de empresas de energía y minería con endoscopio industrial

Una turbina de vapor o de gas está hecha para permanecer cerrada. Abrir una significa levantar una carcasa de muchas toneladas, y ese trabajo se alarga días o semanas antes de que nadie haya visto un solo álabe. Por eso estas máquinas llevan bocas de inspección, y por eso la inspección con boroscopio a través de ellas forma parte del mantenimiento habitual de la maquinaria rotativa grande.

Dentro de una turbina
La sonda entra por una boca de la carcasa y el rotor se gira despacio, a mano o con un virador, de modo que cada álabe de una fila pasa por delante de la punta a su turno. El operador mira los bordes de ataque en busca de impactos y erosión, los bordes de salida en busca de fisuras, las puntas por si han rozado la carcasa, y las superficies por si han perdido el recubrimiento protector. En una turbina de gas la parte caliente recibe la máxima atención: cámaras, piezas de transición y toberas se fisuran y se deforman por lo que se les pide aguantar. En una turbina de vapor el hallazgo recurrente es la erosión por partículas sólidas, cuando la cascarilla arrastrada desde los tubos de caldera desgasta los bordes de ataque de las primeras etapas.

La inspección visual remota, abreviada RVI, se hace con boroscopios y con cámaras de inspección. La lista de lo que un ingeniero le pide encontrar apenas cambia de una planta a otra: picaduras, fisuración, defectos de soldadura, corrosión y erosión, y cualquier otra cosa que haya salido mal en una superficie a la que es difícil llegar de otro modo. Todo ello se puede examinar sin desmontar la máquina, y eso es lo que mantiene bajo el tiempo de parada y permite que un programa de mantenimiento planificado cumpla sus fechas. El acceso a la máquina suele ser por escalera de mano, por pasarela o por una abertura por la que no cabe un hombro, así que el instrumento para este trabajo tiene que ser portátil y alimentado por batería.

Calderas, intercambiadores y el resto de la planta
Una caldera es un haz de tubos y colectores, y las preguntas que se le hacen son el adelgazamiento de pared, la incrustación, la fisuración junto a las soldaduras, y si un arreglo anterior sigue firme. Los tubos de condensador y de intercambiador se examinan desde los extremos, y el hallazgo suele ser picadura, depósitos o erosión en la entrada. En el lado eléctrico, el entrehierro entre el rotor de un generador y su estátor es tan estrecho que examinarlo sin extraer el rotor vale mucho, y una sonda fina es la manera de hacerlo. Las líneas de agua de alimentación, los cuerpos de válvula y las carcasas de bomba reciben el mismo trato por la misma razón.

Minería y maquinaria pesada
El equipo minero se examina por una razón algo distinta. Las máquinas son grandes, trabajan lejos de cualquier taller, y mover una para examinarla suele ser más difícil que examinarla donde está. Los reductores de los malacates, los molinos y los accionamientos de cinta se abren por un tapón de inspección para ver los flancos de los dientes y las superficies de rodadura sin vaciar y desmontar la carcasa. Los cilindros hidráulicos, las sartas de perforación y los cajones estructurales son todos volúmenes cerrados con una vía de entrada. El patrón es el mismo en todas partes: si una máquina tiene una abertura, alguien acabará queriendo mirar por ella.

Dos cosas distinguen este trabajo de una inspección en el banco. La primera es dónde ocurre. Es el instrumento el que sube hasta la máquina y no al revés, así que un instrumento pesado que necesita un enchufe no es realmente un instrumento. La segunda es el tiempo. Estos exámenes suelen hacerse dentro de una parada programada, donde cada hora está planificada de antemano y el examen está en el camino crítico, así que el resultado tiene que registrarse según se encuentra y no reconstruirse después de memoria.