Boroscopios de inspección para aviación y aeroespacial

Videoboroscopios para la inspección de motores y estructuras de aeronaves

El aseguramiento de la calidad es cada vez más importante en la fabricación aeroespacial. La inspección con boroscopio permite a los ingenieros examinar partes de la aeronave sin desmontarlas, entre ellas:

* Álabes de compresor y de turbina, etapa por etapa
* Cámaras de combustión, tubos de llama y toberas guía
* Cajas de engranajes, mandos de accesorios y compartimentos de cojinetes
* Cajones de ala, depósitos de combustible y las cavidades tras un panel de revestimiento


Equipo de inspección con endoscopio para la industria de la aviación

El mantenimiento según condición se basa en encontrar un fallo antes de que provoque una avería, para poder planificar el trabajo preventivo. Los boroscopios se han convertido en una de las herramientas principales para ese tipo de inspección. Si el personal de mantenimiento comprueba que una pieza se acerca al final de su vida útil, a menudo es posible retrasar o evitar la avería, o sustituir la pieza en un momento conveniente en lugar de después del fallo. Los motores modernos ya se fabrican con puertos para boroscopio, y un tubo guía lleva la sonda hasta la zona que se va a inspeccionar. Una inspección con boroscopio bien hecha acorta la inmovilización de la aeronave y muestra qué servicio hace falta realmente.

En el ala, álabe por álabe
El motor se queda en el ala. La sonda entra por una boca prevista para ello en la carcasa, y el rotor se gira con una herramienta específica para que cada álabe de una etapa pase por delante de la punta por orden. Lo que lee el inspector depende de la etapa. En el fan y en el compresor delantero son daños causados por algo que atravesó el motor: mellas y desgarros en los bordes de ataque, y álabes doblados o enrollados en la punta. En la parte caliente es el calor: fisuras en un tubo de llama, quemaduras y pérdida de recubrimiento en un álabe de turbina, y deformación de las toberas situadas entre etapas.

Por qué manda el intervalo
Una inspección con boroscopio de un motor no suele ser una respuesta a una avería. Está programada, con los intervalos que el fabricante del motor fija en su documentación de mantenimiento, y es una de las cosas que hacen posible el mantenimiento según condición. El valor se acumula a lo largo de inspecciones sucesivas y no aparece en ninguna sola: el mismo álabe visto en la misma posición, tres inspecciones después, muestra la velocidad a la que algo crece, y esa velocidad es lo que permite planificar una decisión en vez de sufrirla.

Los videoscopios industriales, fibroscopios y sistemas de boroscopio que suministramos se utilizan para inspeccionar turbinas y otras zonas de difícil acceso, y para localizar y hacer seguimiento de los daños por objetos extraños.

También realizamos nosotros mismos la inspección, en las instalaciones del propio cliente. Uno de nuestros técnicos se desplaza al hangar o al taller de motores, pasa la sonda por los puertos allí mismo y entrega las imágenes registradas junto con lo que muestran.

Más allá del motor
La estructura de una aeronave está llena de volúmenes cerrados que se cerraron a propósito. Un ala es un cajón, y el interior de ese cajón se examina por las trampillas de acceso y por las bocas de los depósitos. En los solapes y en las filas de remaches es donde empieza la corrosión, porque ahí se queda la humedad. Las charnelas de las superficies de mando, los anclajes de actuadores y las cavidades tras un panel de revestimiento son todos accesibles con una sonda e incómodos de alcanzar de cualquier otro modo. La alternativa es desmontar estructura, y en un avión desmontar estructura significa volver a montarla y demostrarlo.